Polisíndeton
Embarcado en travesías fantásticas y tiempos remotos, recorría las infinitas praderas en
color sepia, arboledas anaranjadas y crujientes a la vista; frutos secos, ciruelas morenas, pasas que endulzan el alma, un sol que cae de los árboles y un cielo de hojas rojas azarosas en formas; un parpadeo; la primera estrella estrenando su vestido de noche a los viajeros desprevenidos que se pierden en la frontera entre el cielo y la tierra; esta sirena cósmica cobra vidas todas las noches de gala, apaciguada quizás por veinte poemas de amor o canción desesperada o una guitarra en las parras o una violeta violácea o una enseñanza de alabanza o una pintura de rupturas o solo un poema de niños robado.
Ojos arbolados y otoñales revolotean en esas cuencas medialunas que desembocan en la nariz infante que roza la perfección, de sonrojadas mejillas, cabello trigo soledad, pies pequeños, manos grises de cal y un cuerpo de ángel inmaculado, una simpleza de polera y unos pantalones de tela hasta las rodillas, los bolsillos repletos de quizás cuantos papeles, notitas y cartas aunque la certeza de llevar los poemas casi suyos era permanente. Así se coronaba este ser viajero de la vida que recorría de pueblo en pueblo el mundo y la selva sigiloso y bosque alerta y praderas corriendo y desiertos sonriendo; aunque de alguna manera u otra escapase de algo.
Que manera más protocolarmente correcta de huir a los problemas que sus modeles geométricos, perfectos, lineales al tacto y posturas de embajador parisino, una declaradora mirada; aunque esas mariposas ardientes dentro de su estomago no lo dejaran en paz ni un momento desde aquel día.
La última víctima de las noches de gala llegaría aquel atardecer imposible en que luego de varios intentos de seducción involuntaria tocara a la puerta esa palabra que negaba con todo su ser, a viva voz y miradas esquivas, renegando su esencia de amante innato, caballero con sombrero de copa extraviado en si.
Su corazón, que escapa por mis poros, lo mantenía intrigante a esta situación que lo incomodaba, pensé en la manera más ingrata de engañar a este ser mitológico, ignorar a esta niña-hada que se volvía cada vez más y más y más huracanada dentro de él, un torbellino sincopado que me removía el corazón del pecho, lo subía hasta las sienes, me colocaba y recolocaba en los codos, las manos sudadas, el tierno mirar lejano en sus ojos lo delataban interesado, aunque esa frontera carmesí entre sus labios y los míos se mantuviera resguardada por todo el contingente militar jamás imaginado, sus miedos.
Y no había pretexto que no encontrara para mantener la amistad intacta, el vértigo de la duda mantenía las reacciones de esta relación voluntariamente planeada, el regocijo de la inactividad saciaba las pasiones de ambos en grandes dosis; esos modales tenían razón de ser, lógica de estar, mantener el abismo no fue tarea fácil, una frialdad casi psiquiátrica me remordía las entrañas, era vencer o morir en esta lucha que todos tenemos más temprano que tarde.
Siquiera bastaba mirar al cielo para encontrarse con el filarmónico espectáculo extraterreno e imaginarse como observador de ambos cuerpos incendiarios cayendo del cielo, la extraña tensión que se generaba involuntaria-voluntariamente dentro de esta pecera llena de conchas brillantes colgadas de un extremo a otro.
La realidad era otra, mi plan se caía a pedazos y la represa monumental que contenía al río feroz e inocente, de colores inimaginables e iridiscentes en cada gota derramada en el ya inexistente estanque, no lo era más, un parpadeo y la gran fuerza desatada realizaba su escarpado viaje de matices, las voces ya no callaban, las mentiras morían ahogadas, las palabras pensadas para cada ocasión pierden valor ante los poemas salidos del alma que ahora brotan del manantial recién creado, de la tormenta recia a la calma absoluta, esas mariposas ardientes se terminaban de consumir en su miseria recién acabada y, resolutivas avanzaban , las demás figuras retenidas por la pared sólida que hoy se deja caer por las palabras, la pluma más fuerte que la espada.
Y ahí donde el cielo y la tierra alzan las manos para tocarse y confundir al observador incauto, ahí donde las visiones de sueños son contadas por seres extraños traídos de libros antiquísimos borrados de la memoria colectiva de los espectadores, ahí se cuenta la historia de la frontera carmesí donde Polisíndeton, con identidades falsas y modales perfectos invitaba, a las estrellas a bajar de su lugar en el firmamento y rozar por última vez la tierra.

6 Guiños:
"La última víctima de las noches de gala llegaría aquel atardecer imposible en que luego de varios intentos de seducción involuntaria tocara a la puerta esa palabra que negaba con todo su ser, a viva voz y miradas esquivas, renegando su esencia de amante innato, caballero con sombrero de copa extraviado en si..."
eso me suena a escalera, me suena a tiempos de c-yo y tiempos de confusiones y paraguas con flores.
Y creo que comprendo, que recuerdo, que sé por qué escribiste esto, casi terapéutico, casi sanador.
Te requiero Pietro, y te he escrito para mañana
Si no supiera de lo que se trata su proyecto, quedo colgada con los textos... en todo caso, están bien logrados... me gustan... logran el objetivo...
oye po y déjame un comentario tú también po... www.coolturaenmovimiento.blogspot.co a tí también te gusta el teatro, así que con mayor razón deberías visitar mi blog... yo ya cumplí con mi parte =P jajajajaja
ya Pietromelo, cuídate y suerte con este trabajillo
dale saludos a Pincheira :D
dile que lo extraño y que ya estoy preparada para enfrentarlo el próximo semestre... jajajajaja
besitos! muackkkkk*******
llegaria a jurar q falta una parte
que por donde quiera q valla, sigas siendo tu q esa luz no se escape junto con la imaginación
"soy un globo aerostático q surca los cielos, pase por los azules, naranjas, morados y verdes. voy junto con el viento a la estrella solitaria que no deja de aparecerse recordándome su importancia "
-¡Si quisieras decirme algo lo harías y ya!-resonaba en la infinidad de ambos cuerpos.
-¡no es fácil y lo sabes!-pensaba contra su voluntad.
ya verás!
wena. me gustó. harto.
=D
se nos viene el festín a la romana x'D...
...y a la griega, a la árabe...xD
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